Desde 1920 en Castellterçol

Una pastelería familiar del Moianès, referente en tradición e innovación, que ha pasado de padres a hijos durante tres generaciones.

Fotografía antigua en blanco y negro: cuatro pasteleros con delantal posan junto a un pastel de bodas de cuatro pisos, en el obrador de Pastisseria Miró
Del archivo de la casa: el obrador de Pastisseria Miró.

Tres generaciones, una misma casa

Desde 1920, la pastelería ha pasado de padres a hijos. Con esfuerzo, constancia y rigor, y con todo el equipo de profesionales que trabaja en ella, cada generación ha dado un toque personal y singular a pasteles, roscones, cocas y bombones.

  1. I Alfons Miró
  2. II Domènec Miró
  3. III Elies Miró

2026 Y ahora, Miró 1920: la pastelería de siempre sale de la tienda y llega más cerca de ti.

Tecnología y artesanía

En el obrador de Castellterçol, la tecnología y la artesanía se alían para dar forma a cada pieza: un sinfín de sabores y texturas diferentes, sin perder la esencia de lo tradicional.

Las pastas de hojaldre son el mejor ejemplo. Se hacen con mantequilla fresca, plegando la masa y estirándola con el rodillo, capa a capa, hasta que aparecen las hojas que las hacen tan crujientes.

  • La masa de hojaldre plegada sobre el mármol enharinado, junto al rodillo
  • Un pastelero corta a cuchillo las barras de carquiñoli sobre la mesa de trabajo
  • Un pastelero forma pastas con la manga, una a una, sobre la bandeja
  • El pastelero estira la masa de hojaldre con el rodillo

Prueba la casa

Pastas de hojaldre, carquiñolis, tabletas y turrones de Castellterçol.

Descubre los productos